12 may. 2016

Poder decir adiós, es crecer.

Cada vez que él explotaba, algo muy adentro de mi moría. Yo pensaba que era fuerte, y él que yo todo soportaría. Lo mio fue aceptarlo todo porque lo quería. Hubiera jurado que mi amor era suficiente, que cada uno era capaz de luchar incansablemente, siempre contra la corriente, a través de la tormenta. La realidad es que con cada lucha, con cada herida, ya no habían ganas de seguir, ninguno de los dos entiende por qué. Estaba orgullosa de resistir y aprender. Si tan sólo nos hubiéramos dado cuenta antes que algo muy adentro de los dos moría, hubiera sido todo totalmente diferente, pero aún así no me fui, seguí intentándolo, seguí insistiendole. Y ahora debe estar sintiendo tristeza como yo ya sentí su rechazo millones de veces, volvía cuando quería, sin darse cuenta que me rompía.
Pero todo llegó a su fin y aunque a veces me duela ya te dejé ir.